DÍA 1 (TARDE)
Nuestro vuelo (Azores Airline) llegó aproximadamente a las 15 h. Recogimos el coche de alquiler (Fiat 600) y a DISFRUTAR.
También conocido como Manta de Retalhos (Manta de Retales), el mirador Serra do Cume es el más bonito de la isla, una de las postales de Terceira y uno de sus mayores atractivos.
Este mirador es un cráter más grande de las Azores (y uno de los más grandes de Europa) con 15 km de diámetro y de los primeros de la isla. La erupción del volcán formó un macizo que extendió los límites de la isla por varios kilómetros y es en el interior de esta caldera que se encuentra el famoso mirador.
Lo ideal es acercarse a última hora de la tarde, todavía con luz, apreciar el baile de sombras.
Como curiosidad, que existía un complejo militar subterráneo abandonado a día de hoy.
Nosotros no pudimos apreciar nada porque había muchísima niebla. Aunque el primer contacto con la isla por el contraste de vegetación nos llamó la atención al igual que la cantidad de vacas que hay.
Praia da Vitória
Es aquí donde se encuentra una de zonas para bañarse más extensas de todas las Azores. La bahía de Praia da Vitória esconde una playa que en realidad son dos arenales: Praia Grande, que acompaña al paseo marítimo de la ciudad y Prainha, junto al puerto deportivo local.
Paseamos por sus calles, hicimos el paseo marítimo, subimos al mirador y entramos en las dos iglesias del pueblo.
De aquí ya nos dirigimos al hotel para hacer el check-in, cenar y descansar (Hotel Caracol)
DÍA 2
Nos despertamos muy temprano por la diferencia horaria de dos horas. A las 7:00 ya estábamos desayunando!!!!
Como llovía decidimos aprovechar la piscina del hotel y disfrutarla.
Angra do Heroísmo
Clasificada como Patrimonio Mundial de la Humanidad por la Unesco en 1983, es un punto neurálgico del archipiélago por su importancia histórica, política y económica. Esta clasificación de la Unesco llegó apenas 3 años después del gran terremoto del 1 de enero de 1980 (7,2 en la escala de Richter) que destruyó el 80% de los edificios de la ciudad, mató a 70 personas y dejó sin hogar a miles más.
El trabajo de recuperación fue tal que, a día de hoy, cuando paseamos por sus calles donde abundan edificios, palacios, iglesias y monasterios de los siglos XVI, XVII y XVIII parece imposible que el gran terremoto haya ocurrido apenas 40 años antes.
Un plan imprescindible en Angra es precisamente pasear por el colorido entramado de calles empedradas del centro, desde la estatua de Vasco da Gama (célebre explorador y navegante portugués del siglo XV y XVI), pasando por la azul igreja da Misericórdia hasta la marina, admirando la bonita bahía de Angra.
Después sigue hacia la Sé Catedral de Angra do Heroísmo, contempla la fachada del imponente edificio de Paços do Concelho y de la Igreja Nossa Senhora da Conceição y del pasa por el Palacio dos Capitães Generais, el Castelo de São Sebastião y la Iglesia de São Francisco donde se encuentra el museo de la ciudad, el MAH (altamente recomendado)
Pasea un poco en el bonito jardín Duque da Terceira. Este jardín botánico está delimitado por el Convento de São Francisco. A Chloe y a mí nos gustó mucho.
Del jardín puedes subir las escaleras hasta llegar al Monumento da Memoria que es un obelisco en memoria del rey Don Pedro IV. Fue en Terceira que el monarca organizó fuerzas para reconquistar el trono, consolidar la monarquía constitucional y hacer de Angra capital del Reino de Portugal en el siglo XIX. Como curiosidad, fue también entonces que se añadió el «de Heroísmo» a «Angra» como homenaje a la valentía de sus habitantes a lo largo de la historia de la isla.
Después de 10 km caminando decidimos cenar en un italiano para celebrar el cumple de Makal. Eso sí a las 18:30. Al salir del restaurante llovía fuertemente por lo que nos tocó ir hasta el hotel corriendo. Qué risas!!!!
DÍA 3
Sendero Misterios Negros
Uno de los senderos más bonitos que puedes hacer por la isla. Se puede observar una gran variedad de vegetación endémica y paisajes bellos y cambiantes por auténticos tesoros naturales. Pero lo más interesante llega cuando empiezas a ver los «misterios negros» de lava que dan el nombre al sendero y su contraste con el verde de la vegetación y el azul del mar, al fondo.
Es un sendero circular de 4,9 Km – 2h30 aproximadamente- sencillo pero con zonas estrechas. El sendero empieza junto a la Lagoa do Negro (donde se encuentra Gruta do Natal), en plena Reserva Natural da Serra de Santa Bárbara e dos Mistérios Negros. Los «misterios negros» son los «domos traquíticos» formados por las acumulaciones de lava expulsada por el volcán Pico Gaspar en la gran erupción de 1761. «Misterios» porque la población local no entendía qué eran, y recurrían a los curas y a la religión y como tampoco sabían pues… misterios del señor. Y así se quedaron «bautizadas».
Después de acabar la ruta solo puedo gritar bien alto GRACIAS, gracias Chloe que con tus 5 años me permites crecer contigo. Has hecho esta ruta sola y has aguantado perfectamente, disfrutando cada paso.
Furnas do Enxofre (furnas de Azufre)
Clasificado como Monumento Natural Regional. Son un campo de distintas vegetaciones con más de 20 fumarolas de distintos gases volcánicos a distintas temperaturas, vestigios visibles del volcán de Pico Alto, dormido desde la última erupción en el siglo XVIII.
Es posible pasear por este curioso campo a través de un circuito de madera, peatonal, rodeando las furnas humeantes de azufre. El circuito es circular, 1 km y fácil.
La entrada es gratuita y puedes ir a cualquier hora del día.
Algar do Carvão: CERRADO POR REFORMAS
Nos acercamos, pero desde fuera no se ve nada. Dejo la info por si volvemos en otra ocasión.
Es uno de los pocos volcanes del Mundo que puede ser visitado por dentro.
Para entrar al volcán hay que bajar 338 escaleras hacia el interior de la tierra. Es impactante visitar este monumento de 90 metros de profundidad construido por la naturaleza hace 2000 años.
La entrada al Algar do Carvão cuesta 10 € pero si compras el billete conjunto de Algar do Carvão + Gruta do Natal sale a 15 €
¡Ojo! Sólo abre de 14:30h a 17:30h (la última entrada es 15 min antes de cierre) y 4 días por semana (martes, miércoles, viernes y sábados) para limitar la exposición a la luz y mejorar su conservación. Te recomendamos llevar calzado y ropa adecuados, la temperatura en el interior del Algar es de unos 12º todo el año. La visita dura entre 20 y 30 minutos y hay una breve explicación de lo que ocurrió y lo que estás a punto de conocer cuando bajes las escaleras y pases el impacto inicial.
Lagoa das patas
La Reserva Forestal Recreativa en el interior de la isla. Tiene una zona de merendero junto a una laguna artificial abastecida por la sierra de Santa Bárbara. En esta laguna es posible observar, como el propio nombre indica, patos. Específicamente patos salvajes o mudos y gansos.
La laguna está rodeada por un bosque con varios tipos de árboles y vegetación (alguna de ella endémica) donde es agradable pasear y escuchar los pájaros que ahí habitan. Por detrás de esta laguna se encuentra una gran «turfeira» (turbera). La turbera actúa como esponja de musgos y de vegetación que se ha acumulado durante miles de años sin descomponerse del todo, en un ambiente saturado de agua.
Nosotros aprovechamos la parada para comer en unas mesas que estaban cubiertas ya que empezaba a llover un poco.
Gruta do Natal
Es un tubo de lava de 697 metros al que podemos entrar y conocer por dentro. En el interior de la cueva podemos observar distintas estructuras geológicas de diferentes tipos de lava, estafilitas, balcones laterales y hasta algo de musgo que crece cuando entra un poco de luz en el oscuro túnel.
La longitud de la gruta es de fácil tránsito en casi toda su totalidad, sobre un piso con poco desnivel y techos altos en la mayoría del recorrido. Aún así, cuidado con la cabeza porque aunque te den un casco a la entrada para protegerte durante el circuito, hay zonas de la cueva realmente bajas.
Se celebraron misas de Navidad aquí mismo, dentro de la gruta, hasta el 2011.
La entrada a Gruta do Natal cuesta 10 €. Sólo abre los martes, miércoles, viernes y sábados, de 14h30 a 17h00. El circuito de Gruta do Natal es circular así que no pasas por los mismos sitios a la ida y a la vuelta y la visita dura entre 20 y 30 minutos. Te recomendamos llevar calzado cerrado ya que puede llegar a caer agua dentro, incluso llevar un impermeable es buena idea.
Zona balnear Cinco Ribeiras
En días con buena visibilidad, las piscinas naturales de Cinco Ribeiras ofrecen un escenario único, con las islas de São Jorge y Pico allí mismo, acompañándote en los chapuzones.
Queijaria Vaquinha: Una quesería local donde degustar el queso con bolo lêvedo (pan dulce de las Azores) en su terraza o en el interior. Nosotros probamos la cerveza local y con ella nos pusieron una ración de queso.
Es la quesería más antigua de Terceira donde se hacen 200 kg de queso, de forma manual y artesanal, a diario. Aparte de probar podrás también comprar queso, claro (Nosotros compramos 7: Yummy, yummy). Hay cuatro tipos de queso: Barrinha, Ilha Terceira, Picante y Queso Fresco. Se encuentra muy cerca la zona balnear de las Cinco Ribeiras.
Para terminar este día tan movido nos fuimos a la piscina interior del hotel y ya cenamos en el bar.
DÍA 4
Miradouro Cruz do Canario y los IIhéus das Cabras, Feteira
El sitio donde obtener las mejores vistas de los Ilhéus das Cabras (islotes de las Cabras) es en este mirador, Miradouro Cruz do Canario. Un columpio que a los niños le encantan.
Los dos islotes ya son una de las postales más emblemáticas de Terceira y tienen una gran importancia ecológica.
Dado que son una Zona de Protección Especial, la única forma de visitar los islotes es de barco (no está permitido atracar ni pasear por los islotes) y siempre con un número de visitantes limitado.
En este paseo de una hora y media en barco con fondo de cristal para intentar detectar el mayor número de especies marinas y de aves de los islotes, sin mojarse. Una actividad ideal si visitas Terceira cuando hace más fresco. Nosotros no fuimos por el tiempo inestable.
Desde el mirador sale un paseo pegado al mar, nosotros lo hicimos.
Gruta das Agulhas (Cueva de las Agujas)
Pequeña cueva volcánica a pie del mar. Puedes bajar por las escaleras para obtener unas buenas vistas de los Ilhéus das Cabras con el mar de banda sonora.
Reserva Forestal Natural Serra de Santa Bárbara y Miradouro
Alberga el estratovolcán (volcán de gran altura compuesto por múltiples capas de lava) más grande de la isla – inactivo- con aproximadamente 2 km de diámetro.
El mirador que promete vistas increíbles se encuentra a 1021 metros de altitud y en días limpios, regala una vista increíble de la isla.
Monte Brasil
Por su ubicación geográfica estratégica, las Azores fueron objetivo y refugio de piratas y corsarios. En esta isla es la que más vestigios de fuertes y fortalezas esconde. Fue un punto de paso obligatorio entre el siglo XV y XIX de las flotas portuguesas y españolas que transportaban todo tipo de riquezas y un refugio estratégico para los barcos que hacían la denominada «Carreira da Índia».
Monte Brasil, un volcán dormido, esconde la Fortaleza de São João Baptista, una de las fortalezas españolas más grandes del Mundo. Es el cono formado por una erupción volcánica submarina más grande de todo el archipiélago cuyas mismas tobas volcánicas (o tufos volcánicos) facilitaron los materiales usados en la construcción de la fortaleza y su muralla. La fortaleza, de 4,1 km, se construyó en el siglo XVI y es la marca visible de los 60 años del pasado de los Felipes de España en la isla Terceira (1580 – 1640).
Aparte de regalar unas panorámicas impresionantes de la ciudad, de la bahía de Angra y de los islotes de las Cabras, cuenta con 5 baluartes que fueron esenciales para su defensa y puedes entrar en las antiguas mazmorras, excavadas en roca volcánica. Estas mazmorras fueron abandonadas en el siglo XVIII y recuperadas en el siglo XX tras el golpe de estado de 1926, en el que la fortaleza fue reconvertida en prisión política por la dictadura fascista portuguesa. Este período dictatorial duró 48 años hasta la Revolución de los Claveles en 1974 que le puso fin e implementó la democracia.
Subimos hasta el Miradouro do Facho donde además de las vistas y vestigios de las defensas también pudimos ver ciervos, aves, gatos...
Volvimos a bajar a Agra para pasear por sus calles y picar algo porque a las 18 h dejaríamos el coche y hasta las 2 de la madrugada no llegaríamos a casa.
Como conclusión del viaje decir que disfrutamos mucho del tiempo en familia, con calma y sin forzar momentos mágicos. Nos gustó la isla, la gente, la comida,... Pero sobre todo la ilusión de Chloe por descubrir y querer absorber tanto. Nuevamente, GRACIAS por seguirme.
Dónde comer en Terceira: Angra do Heroísmo
Café Aliança: pastelería con mucha variedad de dulces y salados.




















































































